La designación, que no elección, de Arias Cañete como candidato del PP a las elecciones europeas puede parecer una broma pero ni mucho menos lo es. Puede parecer que el PP se ha tomado estas elecciones europeas a la ligera, restándoles importancia, no hablando de ellas y esperando al último minuto para " sorprender " con Cañete. Pero nada más lejos de la realidad. Esta actitud del PP está plenamente pensada y estratégicamente planificada. Con ella pretenden varios objetivos. El primero, a través de un perfil bajo y huyendo de la confrontación no movilizar al electorado del PSOE. La no confrontación, el no debate, confía el PP que no haga ir a votar al electorado socialista que aún está en una etapa de reconciliación con el PSOE. El PP sabe que la abstención es su mejor aliado. En segundo lugar, ese perfil bajo hará que en caso de derrota, algo más que probable, hagan como que ellos pasaban por allí, silbarán mirando al cielo con las manos en los bolsillos, y que Cañete, un político más que amortizado, se coma el marrón de la primera derrota electoral desde las elecciones autonómicas de mayo de 2011. Pero no nos dejemos engañar, no piquemos el anzuelo del candidato caducado, como los yogures que nos recomendó tomar. Porque si el PP gana las europeas, se desprenderá del traje de la indiferencia ante la cita electoral y desde el balcón de Ginebra, perdón de Génova, esa noche habrá codazos por salir en la foto de la victoria y el mensaje será " los españoles han dado por buenos estos dos años de recortes, de destrozo del estado del bienestar, de triturado de libertades y derechos, así que vamos a continuar haciéndolo ". Porque estás serán las primeras elecciones después de las generales de noviembre de 2011 y las primeras desde que comenzó el sistemático y programado desguace de las garantías y coberturas públicas y sociales de la derecha española. Que esa noche desde ese balcón no digan que les hemos dado el visto bueno depende de que no caigamos en la trampa de hacerse el muerto que han desplegado.
jueves, 10 de abril de 2014
lunes, 17 de febrero de 2014
En patera o en Jet.
Esta semana hemos vuelto a vivir muy de cerca el drama de la inmigración ilegal, de seres humanos desesperados que huyen de un mundo de penurias haciendo un viaje desde el corazón de África hasta las playas del primer mundo dejándolo todo atrás, incluso en muchos casos la propia vida. Pero como en todo, en el fenómeno de la inmigración no todos somos iguales, y siempre por encima de diferencias religiosas o raciales, las diferencias más injustas son las económicas. De esa diferencia depende como el primer mundo te recibe, da igual el color de tu piel o el dios al que le reces en tus momentos de angustia. Lo que cuenta es si tienes o no dinero. Cuanto estás dispuesto a pagar. Tan viejo como el mundo.
La frontera de Ceuta y Melilla con Marruecos plagada de las concertinas jalonadas de hojas meticulosamente diseñadas para rasgar la piel y hacer el máximo daño posible es la carta de presentación, la bienvenida que puso en marcha el Ministerio del Interior para esos seres humanos desesperados que no están dispuestos a parar después de un largo viaje a las puertas de lo que ellos consideran el paraiso en donde todas sus penas y sus necesidades serán atendidas. Que solo tiene para ofrecer a cambio una historia dura y terrible. No hay concertina que pueda contra la desesperanza de volver atrás. Esta semana las imágenes de un grupo de inmigrantes tratando de llegar a nado a la playa han puesto de manifiesto una vez más una realidad que no podemos esconder en este nuestro primer mundo bajo la alfombra. Esta vez fueron pelotazos de goma y miembros de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado equipados con medios antidisturbios los que les recibían en la antesala del paraíso.
Pero la bienvenida no siempre se manifiesta en forma de cuchillas o de pelotazos de goma, sólo depende de que en lugar de desnudo y a nado tu entrada a nuestro mundo no sea en una barcaza desguazada sino en un jet privado. Por eso, este gobierno del PP ha decidido poner en venta la condición de ciudadano legal en nuestro país. Los ultradefensores de lo genuinamente español han inventado la venta de la españolidad. No es necesario que sepas el idioma o que hayas leído el Quijote, ni siquiera que tengas unos mínimos conocimientos de nuestras leyes o de nuestro sistema político. Solo es necesario que tengas 500.000 euros y adquieras una o varias propiedades inmobiliarias. Con el cheque te entregarán tus papeles y un amable funcionario, equipado únicamente con una sonrisa y no con un equipo antidisturbios, te entregará tus papeles en regla. Eres de los nuestros le decimos. Así se ha aprobado en la Ley de apoyo a los Emprendedores que ha aprobado el pasado mes de septiembre el PP. En definitiva, la cuestión no es si eres o no inmigrante, sino si eres o no pobre. Hipocresía nada más.
* publicado en el Diario de Avisos de Tenerife el domingo 16 de febrero de 2014.
domingo, 15 de septiembre de 2013
REGENERACION Y SONDEOS
Algunos estudios demoscópicos apuntan a que de celebrarse hoy unas elecciones generales el PSOE podría quedar a pocos puntos del PP o incluso poder superarle por la mínima. Otros estudios y sondeos arrojan datos contradictorios y apuntan a que el PSOE sigue cayendo en las encuestas a pesar de que el PP también cae principalmente por el desgaste de sus casos de corrupción. Pero lo cierto es que más allá de que esa tendencia sea o no exacta el gran reto de la regeneración de la política española que debe liderar el PSOE empezando por si mismo es algo que debe ir más allá de un sondeo puntual en un momento concreto. Hay una realidad incuestionable. El PSOE debe redefinir su proyecto político y su organización como partido para poder recuperar nuevamente la confianza de una mayoría progresista de este país. La victoria del PP de 2011 se explica más por la debacle del PSOE con varios millones de votantes que decidieron o quedarse en casa u optar por otras formaciones políticas. Por eso, que nos podamos más o menos acercar en un sondeo al PP no debe convertirse en un espejismo que nos haga creer que volverá el PSOE a crecer electoralmente por desgaste de los conservadores. Esa época de la alternancia matemática para bien o para mal es muy posible que haya terminado para siempre. Me atrevo a decir que para bien de la salud democrática española.
El PSOE no puede aplazar ni endulzar sus agenda regeneradora ni deben los sondeos que acercan a los socialistas por abajo al PP utilizarse como un narcótico para una organización que ha decidido iniciar un camino de regeneración interna que le lleve a recuperar la credibilidad externa perdida. No nos podemos conformar con empatar en un sondeo de perdedores. Si es así, no hemos entendido nada de lo que nos ha pasado, y lo que es peor, de lo que aun nos puede pasar si no reaccionamos. Estamos en tiempo de descuento.
jueves, 12 de septiembre de 2013
DE AQUELLOS CACHORROS ESTOS LODOS
Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,
guardé silencio,
porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata,
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista,
Cuando vinieron a llevarse a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío,
Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar.
guardé silencio,
porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata,
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista,
Cuando vinieron a llevarse a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío,
Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar.
Este poema cuya autoría tradicionalmente se ha achacado a Bertolt Brecht, y que al parecer realmente son unos versos del pastor luterano Martin Niemöller, parece que estos días lamentablemente necesitemos recordarlo para no olvidar que la barbarie siempre nos acecha y está preparada para asaltar cualquier espacio de convivencia en cuanto le abramos una rendija por la que colarse.
En medio de este clima enrarecido en el que vivimos un duro día a día rodeados de una profunda e inquietante incertidumbre social, económica y política, el monstruo de la intolerancia despierta poco a poco de su letargo y huele la debilidad de un sistema en crisis en el que la ponzoña de la antipolítica va envenenando la convivencia democrática. Por ello, no debe pasar como una chiquillada o una mera anécdota ese despertar fascista en algunos miembros de las Nuevas Generaciones del PP y en algunos de sus dirigentes, que han protagonizado actos que no son otra cosa que apología del fascismo y de la dictadura. No cometamos el error de no darle la importancia que tiene esa salida del armario fascista. No han sido casos aislados. Y empieza a ser preocupante. Podemos encontrarnos con la llama de un fuego que luego nos costará mucho apagar.
No hace mucho en un encierro en Pinto, Madrid, un Ayuntamiento gobernado por el PP, una pancarta nazi era colocada sin que ello tuviera la respuesta contundente que era de esperar.
![]() |
| José Luis Fernández, Concejal del PP en Talavera de La Nueva. |
El
concejal de cultura de Talavera de La Nueva, Toledo, José Luis
Fernández, se fotografiaba con la bandera del aguilucho en el Valle de
los Caídos.
El concejal del PP responsable de deportes de Xativa, Jorge Roca, se fotografiaba con un grupo de ultras rodeado de simbología fascista.
Otros que se han unido a este destape neofascista han sido los concejales Daniel Terrades de Gandía o el presidente de Nuevas Generaciones del PP en Xativa, Xesco Saez.
Pero los hay también que no son tan jóvenes como el Alcalde de A Beade, en Ourense, Senen Pousa, o Manuel González Capón, alcalde de Borralla en Lugo, que hacen una continua ostentación y apología franquista desde sus cargos públicos.
Lo preocupante es que no estamos ante un acto aislado o una chiquillada. Nunca estos actos son inocentes, ni se pueden tolerar. En otros paises como Alemania cualquiera de estas acciones ya hubiera sido duramente castigada por ley. Pero es que además, en este caldo de cultivo se crecen personajes como Sigfrid Soria, miembro de la Dirección Nacional del PP, que amenazó en las redes sociales con arrancarles la cabeza a los integrantes de la PAH, envalentonado posiblemente por este clima que se va propiciando incluso desde algunos medios de comunicación ultra que administran sigilosamente su dosis diaria de veneno para contribuir a crear esa atmósfera propicia para que se levanten brazos con manos abiertas, se desempolven banderas preconstitucionales, y se amenace a manifestantes. La respuesta del PP además ha sido muy tibia y no conocemos que estos militantes hayan sido debidamente expedientados en el seno de su partido. Además, no nos podemos fiar de ellos. En el caso de Sigfrid Soria el PP dijo que le expulsaría de la dirección nacional, cosa que aun no se ha producido.
Pero no todo es lenguaje tabernario o actos más o menos primitivos de claro corte fascista.
También hay quien desde una supuesta pulcra posición intelectual contribuyen de un modo más sutil y de forma irresponsable a cargar este ambiente. Es el caso del diputado Rafael Hernando. El cual, escribió hace muy poco que las consecuencias de la República llevaron a un millón de muertos. http://politica.elpais.com/politica/2013/08/28/actualidad/1377699685_004216.html. Sin tener en cuenta el insignificante detalle de que quien condjuo a un millón de muertos fue el golpe militar contra un régimen democrático.
Por todo ello, no debemos mirar hacia otro lado como en el poema, ni menospreciar la gravedad de estos pequeñas píldoras que nos van suministrando hasta que casi aceptemos como normal estos episodios. No lo son. Son graves y sus consecuencias también.
Contribuyen a crear un escenario propicio para la aparición de movimientos no deseados y era cuestión de tiempo que se terminara pasando del saludo fascista a una agresión o a un acto violento por parte de radicales ultras que al abrigo del ambiente creado por episodios como los descritos invadieron el centro cultural Blanquerna en Madrid con gritosy escenografía fascista arrojando gas pimienta y agrediendo a varios de los presentes. De aquellos cachorros estos lodos.
No menospreciemos estos actos. No dejemos pasar un brazo en alto, una bandera o un símbolo fascista. Hagámoslo antes de que tengamos que recitar más de lo que nos gustaría el poema de Bertolt Brecht o de Martin Niemöller. Hagamoslo antes de que no quede nadie que haga algo.
lunes, 17 de junio de 2013
PRIMARIAS Y BICEFALIAS.
El 24 de abril de 1998 Josep Borrell se imponía en un acontecimiento que se denominó la “ rebelión de las bases “ a Joaquín Almunia en las primeras y únicas elecciones primarias que uno de los grandes partidos de esta país ha celebrado para elegir a su candidato a Presidente del Gobierno. No serían las últimas pues luego el PSOE, con más o menos éxito o con más o menos ambición, ha incorporado el sistema de primarias para la elección de sus candidatos. La última vez en las elecciones autonómicas de 2011 donde se celebraron en varias federaciones y en algunos casos con duros enfrentamientos como el que protagonizaron en Madrid Tomás Gómez y Trinidad Jiménez en donde un 81% de la militancia de Madrid participó en la cita electoral. Aunque es cierto que nunca se han vuelto a convocar para elegir al candidato o candidata a Presidente del Gobierno de España. Digo esto pues ahora que hay debate en mi partido sobre la celebración de primarias es necesario recordar que ya son un sistema más o menos consolidado en nuestro partido, y que además son un fenómeno irreversible. Por lo que lecciones en este campo al PSOE pocas. Pero mi reflexión de hoy la quiero centrar en la convivencia o no de separar la votación de Secretario General Federal del partido de la de candidato a la presidencia del Gobierno de España.
Como he dicho, el 24 de abril de 1998 además de la victoria de Borrell sobre Almunia, comenzó un difícil proceso de cohabitación o bicefalia que terminaría poco más de un año después. El 14 de mayo de 1999 Borrell anunciaba su renuncia a la candidatura que los militantes le habían dado en voto secreto y en urna en la primavera anterior. El llamado caso Huguet - Aguiar terminó por hacerle tirar la toalla. Pero la intrahistoria nos dice que aquel año fue un calvario para Borrell. La difícil convivencia de un candidato elegido por sus propios militantes con una ejecutiva y un Secretario General derrotado que controlaba el aparato del partido se hizo insoportable. Posiblemente la falta de una regulación detallada del proceso y del papel del candidato en caso de que no fuera el secretario general lo empeoró. Se improvisó y quizá ese fue una de las causas que hizo la convivencia insoportable. Se creó, sin apoyo estatutario, una “ oficina del candidato “ que dirigía Luis Yañez. Hubo problemas hasta para ubicarle un espacio físico en Ferraz. Aquel se encargó de pactar con el entonces Secretario de Organización Cipriá Ciscar las funciones de uno y de otro. Pero eso en el día a día fue un fracaso. Candidato ganador, con una legitimación interna más potente incluso que el propio Felipe González, y un secretario general perdedor, pero con la legitimidad de un Congreso Federal, chocaban continuamente en los asuntos del día. Borrell denunciaba cada vez con más insistencia las dificultades que el aparato le imponía como candidato. Pero en cierto modo, la falta de cultura de primarias, la coexistencia de dos sistemas de elección distintas. Una para el candidato y otro para el secretario general. Y una estructura orgánica en la que no había cabida para el ganador contribuyeron a que la experiencia no resultara. Borrell dimitió, y el PSOE presentó a un candidato que no le había votado ni su propia militancia. El resultado fue la mayoría absoluta de Aznar.
Esto me lleva a la reflexión de cómo debería hacerse esta vez para que esto no vuelva a ocurrir. Y en mi opinión hay dos alternativas. La primera pasa por que el PSOE regule de una manera detallada el proceso de elección y el papel del candidato ganador. No basta con celebrar las primarias. Hay que adaptar un partido que funciona como un bloque jerárquico a un modelo más abierto y más en red. Esto genera problemas prácticos como el papel del candidato para dirigir la política del partido hasta el proceso electoral, la dirección del Grupo Parlamentario en el Congreso y en el Senado. O como se selecciona el resto de las listas de las distintas circunscripciones que terminarán conformando el grupo parlamentario después de las elecciones. Por citar solo dos aspectos que no son menores.
El segundo, pasaría por algo más simple y más sencillo. No exento de problemas de adaptación del modelo de partido, pero menos que en el caso anterior. Que el secretario general sea elegido en primarias y que automáticamente sea proclamado candidato a la presidencia. Algo que el Congreso de Sevilla no aprobó pero que ahora parece tomar fuerza y que posiblemente se imponga. De este modo se garantiza el objetivo principal que las primarias persiguen que no es otro que darle a las y los militantes la posibilidad de que en voto directo y secreto elijan al candidato y al máximo responsable del partido. Y al tiempo evitar la difícil coexistencia de un candidato que no es el secretario general. Por ello, en pleno debate sobre las primarias, como deben celebrarse y en que momento, mi opinión personal es que será más conveniente la convocatoria de primarias en el que se elija a un nuevo Secretario General, que separar las dos elecciones y colocar a la organización en una situación similar a la vivida por Josep Borrell. Unir así dirección política y cartel electoral.De aquella experiencia debemos sacar la conclusion de que las primarias que ganó Borrell constityeron un despertar democrático que prendió la ilusión en una militancia que estaba desanimada tras la derrota de Felipe González en 1996. Algo similar a la situación actual tras la derrota de noviembre de 2011. Y que colocó al PSOE en una situación de vanguardia de la regeneración política. Algo que hoy es un clamor. Pero que acabó con un nivel de frustación muy alto, con la ivernacion del proceso hasta ahora, y con una derrota electoral contundente en el año 2000. No cometer el mismo error es una obligación.
domingo, 9 de junio de 2013
Listas abiertas, listas cremallera e igualdad.
El PSOE se encuentra en pleno debate sobre su nuevo modelo de partido. En este sentido, el avance hacia nuevas formas de elegir tanto a los cargos orgánicos como a los candidatos a las diferentes elecciones que impliquen una participación directa de los militantes parece abrirse paso en un camino sin vuelta atrás. La obligatoriedad estatutaria de celebrar elecciones primarias ya casi no se discute, centrando ahora el debate en que modelo se pone en marcha, si se abren a simpatizantes y un calendario concreto. O eso al menos es lo que parece ya que se está barajando la posibilidad de que no haya primarias a las elecciones europeas de 2014, lo que supondría la pérdida de una magnífica oportunidad de recuperar credibilidad frente a los ciudadanos, haciendo lo que decimos. Espero en todo caso que sea la conferencia de octubre de 2013 la que lo decida.
En medio de este debate se encuentra también complementar el sistema de
elecciones primarias con el de listas abiertas internas en los procesos de
selección de candidatos y en las elecciones a cargos orgánicos. Una vez más
tratando de cambiar un modelo de partido y de organización que lo haga más
ágil, más fresco y con mejor capacidad de adaptación a un momento en el que la
forma de relacionarse entre los ciudadanos y los militantes se ha transformado.
Un modelo de partido red que sepa combinar su estructura jerárquica con una
organización horizontal y que se extienda más allá de las propias agrupaciones
locales hacia toda la energía creativa que hay fuera del partido.
Pues cuando todo esto sucede, cuando avanzamos hacia un militante un voto y la
posibilidad de abrir opciones de ser candidatos a militantes que no necesariamente
deben contar con apadrinaje alguno, surge como propuesta la lista
cremallera como instrumento de avanzar en la igualdad entre compañeros y
compañeras a la hora de ocupar puestos de responsabilidad institucional. Y a mi
modo de entender las cosas, surge a su vez una contraposición entre ambos
sistemas. El de listas abiertas y el de listas cremallera.
La discriminación positiva tiene una larga tradición a la hora de garantizar la
representatividad de las minorías. Desde discriminación positiva para
determinadas etnias, como para garantizar la debida representatividad de las
mujeres. El PSOE ha sido siempre vanguardia en esta materia alcanzando con el
gobierno de ZP su máxima cota legislativa a través de la ley de igualdad, y
tiene lógica que la lista cremallera sea una opción que se contemple en esta
misma dirección. Sin embargo, es un concepto propio de un sistema de listas
cerrado y bloqueado que justamente es el que impide, si su elaboración se
realiza como ha venido haciéndose hasta ahora, que las compañeras puedan
competir en condiciones de igualdad con los compañeros a la hora de ocupar
puestos orgánicos y puestos en listas electorales. La idea es que como el
sistema de elaboración de listas está controlado fundamentalmente por compañeros,
y tradicionalmente el acceso de las compañeras se veía limitado, hay que
garantizar un porcentaje mínimo por sexos e intercalar en el orden de la
candidatura. En este sentido, que se
proponga un sistema de lista cremallera lleva implícita la renuncia a un
sistema de listas abiertas lo que convierte la propuesta en realidad en un paso
atrás en lugar de en un paso adelante. Lo que puede convertir la propuesta en
una propuesta envenenada.
Sin embargo, un sistema de listas
abiertas y desbloqueadas internas garantiza en mi opinión mejor la igualdad
entre compañeros y compañeras. Tanto para la elección a cargos orgánicos como
en el proceso de selección de candidatos.
Supone ademas un avance importante en el camino de la regeneración
interna y hacia un nuevo modelo de partido. Si se regulan unos requisitos
mínimos para ser elegibles y la votación se realiza militante a militante, las
mujeres tienen plena garantía de ocupar el puesto que democráticamente hayan
ganado y el partido conseguirá dar un paso importante en su regeneración y en
su camino de sentar las bases de un nuevo modelo de organización.
lunes, 3 de junio de 2013
UN PARTIDO RED.
Las redes sociales y los smartphones lo han cambiado
todo. La posibilidad de conectar e interactuar en tiempo real con miles de
personas, transferir información, datos, opiniones, experiencias directamente sin
que haya intermediario alguno, es posiblemente la revolución más importante que
se ha producido en siglos. Es un salto brutal. Esto ha traído como consecuencia
dos cosas. La primera la eliminación de
los intermediarios. Las personas se relacionan directamente con la fuente
de aquello que demandan o de aquello por lo que se interesan. Por eso, todas
aquellas actividades, profesiones o industrias de la intermediación o han
desaparecido o se han tenido que adaptar. Desaparecen las discográficas o se adaptan porque compramos directamente al artista
su obra. Desaparecen las tradicionales agencias
de viaje porque adquirimos directamente nuestro billete o reservamos un
hotel desde nuestro teléfono. No necesitamos un medio de comunicación que intermedie entre la noticia y nosotros,
nos informamos directamente en las redes de lo que está pasando en tiempo real.
La segunda es la formación de una
sociedad red, horizontal y en todas direcciones que fluye a una velocidad
vertiginosa y que pone en contacto a los ciudadanos, a los colectivos de manera
directa, en tiempo real y sin injerencias de ningún tipo. En consecuencia, la
política y los partidos políticos, como las discográficas, como las agencias de
viaje o como los medios de comunicación deben saber adaptarse a una sociedad
sin intermediarios y en red.
El cambio ha sido tan rápido y tan profundo que a
los viejos y obsoletos partidos políticos y a las viejas y obsoletas
instituciones democráticas no les ha dado tiempo de adaptarse. Viven ahora en
un proceso en el que tratan de entender lo que pasa con una lentitud que les
sume en un alto riesgo de llegar tan tarde que ya la sociedad red haya
conseguido nuevas formas de canalizar y de organizar la vida social, cultural y
política. Es un salto evolutivo. O se adaptan al nuevo medio o simplemente
desaparecerán. Y el tiempo va en su contra. La política ha dejado de ser
unidireccional. El viejo modelo por el que la comunicación política fluía en
una sola dirección. Es decir, desde un político como sujeto activo de la comunicación
hacia un ciudadano como sujeto pasivo de la misma. Ese modelo es ya una pieza
de museo. Hoy la política es como mínimo bidireccional, entre los políticos y
los ciudadanos. Ahora los representantes y los representados se pueden
relacionar directamente en tiempo real y diariamente. Esto hasta hace muy poco
era imposible. El hecho de poder testar la opinión directa de miles de
ciudadanos sobre un determinado tema y poder compartir con ellos el debate hace
que los parlamentos parezcan lo que son. Un fósil democrático. Y a los partidos
políticos les sucede algo similar.
Este riesgo de desconexión con la sociedad por
inadaptación a una nueva realidad afecta a todas estas organizaciones con estructuras verticales y fundamentadas en una
relación casi unidireccional entre sus miembros. Especialmente a los partidos
políticos y a los sindicatos. Y también a las instituciones democráticas. La
sociedad es digital, fluye a velocidad de varios megas, mientras que partidos e
instituciones siguen en la era analógica sin fibra óptica ni alta velocidad.
Pero son especialmente las
organizaciones de izquierda las que más sufren en este nuevo hábitat, las
que necesitan adaptarse con más urgencia y rapidez porque un partido de izquierdas,
progresista, debe ser siempre más fresco, más moderno, estar siempre
enriqueciéndose y nutriéndose de todos los cambios que en la sociedad se van
produciendo, y es por eso que el PSOE debe dar este salto rápido y de manera eficaz. Y en mi opinión mucho de la
situación de desconexión del partido socialista en estos momentos tiene que ver
con su modelo de organización, del modo de relacionarse internamente sus
militantes y sus afiliados con sus cuadros y dirigentes. De la lentitud de sus
estructuras que le hacen poco ágil a la hora de adaptarse a los cambios que
permanentemente se producen en la sociedad y de la energía de ideas que están
surgiendo continuamente en un mundo en constante transformación.
Un ejemplo de obsolescencia.
Los debates de los órganos de gestión del partido, ( comités federales, congresos etc ) se realizan a
puerta cerrada. Se expulsa en esos momentos de las salas a los medios de
comunicación. Esta es una medida de la era analógica en la que no había otro
modo de enterarse de las cosas que a través de los medios de comunicación, en
la que no existían móviles, ni internet ni redes sociales. Así lo seguimos
haciendo sólo que ahora, mientras expulsamos a los medios de estos debates, los
propios miembros de esos órganos suben a la red fotos, tuitean con un hastag
que acaban de inventar o comentan en Facebook el curso del debate. ¿ No es hora de enterrar esta vieja y
anacrónica liturgia de los debates a puerta cerrada en la era de las redes
sociales ?. Es sólo un ejemplo.
Como este hay un buen número de prácticas de esa
liturgia de la organización a la que hay miedo a refrescar, a ponerla al día y
adaptarla a los tiempos y a la sociedad que se supone se quiere dirigir,
liderar y transformar. Si no se entiende la sociedad en la que se está
difícilmente se puede aspirar a cambiarla.
Pero la transformación más importante es sobre todo
la de convertir a la organización
monolítica y jerárquica del PSOE en una organización en red, horizontal, sin perder la estructura que la
haga sólida y operativa. Este es el gran reto. Los movimientos sociales así
funcionan. Cuando aun existen dirigentes que intentan explicarse el 15M con los
viejos esquemas es cuando te das cuenta de lo obsoletos que están.
Gestionar no ya la militancia sino toda la energía
creativa que hay cerca de las ideas políticas del PSOE es el camino. ¿ como es posible que las secretarías de
comunicación sean algo prácticamente testimonial en la mayoría de las
ejecutivas o que no exista ya un secretaria de redes sociales ?. ¿ Es posible adaptarse a esta nueva realidad
con una estructura que apenas genera debate en su interior entre sus propios miembros cuando
estos debaten diariamente sobre todos los asuntos posicionándose
ideológicamente a través de sus perfiles en las redes fuera del partido ?. En mi opinión no
lo es. El cambio y la adaptación empieza ahí, en inventar nuevas estructuras y adaptar y transformar las viejas, abriéndolas, ampliándolas y se nutriéndolas de las enormes posibilidades que hoy una sociedad
en red nos brinda.
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