domingo, 27 de enero de 2013

ABRIENDO LISTAS, ABRIENDO PUERTAS.



El PSOE entra en una fase de reinvención, de renovación profunda, y de búsqueda de un modelo de partido que le vuelva a convertir en esa herramienta de cambio social y de garantía de libertades públicas que ha sido durante 130 años de historia. La historia de España, de sus avances y de sus cambios a lo largo de casi siglo y medio no puede entenderse sin la aportación y compromiso de los hombres y mujeres del PSOE, y los que hemos recogido el testigo queremos que así siga siendo para las pximas generaciones. Por eso, ante una sociedad en pleno cambio, en una época en la que vivimos una ofensiva conservadora brutal que ha triturado en apenas año y  medio mucha de las conquistas sociales que se han tardado décadas en fraguar, los ciudadanos exigen al PSOE que se reinvente, que en ciertos aspectos vuelva a beber de sus principios fundacionales, y en otros lidere un nuevo avance social y político en este país. Y así parece que lo vamos a hacer. El partido ha tocado a rebato, ha pedido a sus militantes y a la sociedad en general que se apunte a esta dfiícil pero apasionante tarea de diseñar y firmar un nuevo pacto social entre los ciudadanos y nuestra organización para detener el desguace de libertades y derechos que se está produciendo y salir reforzados de esta crisis que es más ideológica que económica aunque pudiera parecer lo contrario. Asi lo haremos hasta el mes de octubre de 2013 y es por tanto hora de remangarse idelógicamente y de aportar ideas y proyectos.

Hoy quiero exponer una de tantas. De las muchas que quizá puedan reconsiderar la opinión de nuestros votantes y de nuestros ciudadanos sobre nuestra organización, sobre la confianza en los partidos políticos y sobre nuestra jóven democracia.

La democracia que inventamos en los años 70 se ha quedado antigua. Algo que no debe verse como negativo, sino consecuencia de que ha servido a sus fines. La de producir un cambio político y social en España haciéndola vivir su periódo más largo sin conflictos y en democracia de su historia. Perto también ha servido para que los ciudadanos hayan aprendido a vivir en un régimen de libertad, nos hemos hecho adultos desde el punto de vista democrático y ya no nos resultan suficiente las instituciones y mecanismos democráticos que nos dimos cuando nacimos a la libertad. 

LISTAS ABIERTAS INTERNAS.

Mucho se ha dicho y escrito sobre un sistema de elección de nuestros representantes que permita a los electores seleccionar o elegir de forma directa de entre los candidatos de un mismo partido politico en una candidatura electoral sin tener que hacer suya la propuesta de orden o de preferencia prediseñada por el propio partido, o sin tener que elegir sólo entre organizaciones políticas. Dar en definitiva a los electores la posibilidad de que puedan de manera libre expresar su voluntar y formar su propia lista electoral en el momento de votar. Es lo que popularmente conocemos como " listas abiertas ".  

Es curioso que casi todos los partidos, incluido el PSOE, si se le pregunta a su dirigencia si están de acuerdo con avanzar en esta dirección muestren todos casi unámimente su conformidad. Pero, en este rediseño del PSOE quizá habría que plantearse un paso previo, un estadio anterior de participación. Y este punto previo no es otro que la apertura decidida a una mayor participación de sus propios miltantes. Más alla de que poco o nada hemos hecho para avanzar hacia la regulación de las listas abiertas para la elección en comicios a las distitnas instituciones, lo que si es cierto es que lo que pensamos que puede ser bueno para los ciudadanos y para el fortalecimiento de nuestra democracia, debe ser bueno, por coherencia, para los militantes del PSOE y para el partido. Por eso, creo que debe el PSOE avanzar hacia un sistema de listas abiertas interno. Un sistema en el que el militante a la hora de votar las propuestas de listas electorales ( en el PSOE se vota ), o las propuestas a órganos de dirección del partido, pueda seleccionar al compañero o compañera que desee, sin tener que votar una lista cerrada o una " plancha " bloqueada en la que no tenga otra opción que votar si o no a la candidatura en su conjunto. Avanzar hacia un sistema de " listas abiertas internas ". En este sentido algo hemos avanzado con las primarias, pero es insuficiente.

Los mismos males que se achacan a las listas cerradas y bloquedas en la elección que realizan los ciudadanos a las instituciones cabe hacerlas en el ámbito interno del partido. En primer lugar, es una limitación democrática en sus propios términos, impidiendo que el elector, el militante en este caso, pueda expresar de una manera más sólida su volunta de elegir. En segundo lugar, consigue que se cuelen en las candidaturas elegibles que de presentarse en lista abierta, muy posiblemente no conseguirían el apoyo necesario por parte de los electores-militantes, y que se arropan al calor de una candidatura conjunta y cerrada. Esto tiene un efecto perverso y dealentador para el militante, que debe elegir tragando uno o varios sapos si desea o quiere dar su respaldo a una candidatura pero en la que se incluyen compañeros o compañeras a los que no considera los más idóneos. Muchas veces se termina optando por la candidatura menos mala y no por la mejor. Similar a lo que sucede en el ámbito de las elecciones a instituciones democráticas. Ello hace que la vida interna del partido se bloque, que la organización no sea atractiva a nuevas incorporaciones, con la consiguiente pérdida de ideas, o de posible talento que se queda a las puertas de las agrupaciones o que sale huyendo al ver la lucha de fuerzas interna alejada en muchas veces de una lucha de ideas o de programas. Se crea una especie de endemismo de partido  y que se configuren " las familias " internas que se apoyan y arropan para poder obtener un respaldo en las votaciones en asambleas o comités. Asambleas o comités que luego eligen a las dirigencias internas y las candidaturas que presentamos a los ciudadanos. Es un caldo de cultivo optimo para que militantes que desan incorporarse a tareas de resposabilidad interna o externa, vean ineludiblemente la necesidad de incorporarse a una u otra corriente dentro de su propia agrupación o federación. Es dealentador y empobrece al partido como proyecto. Hace además que no siempre los mejores, los que pueden conectar mejor con las preferencias ciudadanas, los que más tienen que aportar, puedan pasar la criba previa del ámbito interno. 

Las listas abiertas internas darían el control del partido de una manera más eficaz a sus miltantes y romperian las cadenas internas de aquellos que o bien tienen que votar una candidatura cerrada o de los que se ven obligados a incorporar en su propia candidatura compañeros o compañeras únicamente por el peso en votos que puedan tener en las respectivas asambleas o comités. Conseguirían animar a muchos compañeros y compañeras a dar el paso hacia ocupar puestos de responsabilidad internos y externos, se abrirían las puertas y ventanas del partido a la sociedad y a ciudadanos que desean participar en política pero que no desean pasar por el calvario de la lucha interna para ello. Lo dicho. Lo que es bueno para los ciudadanos por coherencia es bueno para los militantes, para el partido y para la sociedad en su conjunto. Para introducir elementos que hagan recuperar la confianza de los ciudadanos en la política y especialmente en nuestro partido. Abramos listas, abramos puertas
  

domingo, 2 de diciembre de 2012

Los siguientes 30 años.



Recuperar la vocación de mayoría.

El PSOE ha dejado de tener vocación mayoritaria y debe recuperarla. Así de rotundo y de claro ha estado el día 2 de diciembre, Felipe González en un acto de conmemoración del aniversario de los 30 años de la llegada del PSOE al poder en 1982. Un Felipe González que se ha convertido en una especie de oráculo al que acudimos en busca de respuestas las nuevas generaciones de socialistas que andamos desconcertados en medio de una crisis total que nos está arrastrando como proyecto político. Un Felipe Gonzalez que después de tres lustros fuera del Gobierno y de la secretaría general del partido, dice cosas con una libertad que posiblemente no tuvo cuando tenía que ejercer eso que el denomina la " responsabilidad " de gobernar. En mi modesta opinión, no creo que el PSOE como organización, ( sus dirigentes, sus cargos públicos, sus bases, etc ), haya perdido esa vocación, parece más un problema de como dar respuesta desde nuestro proyecto político a una realidad nueva, en una ofensiva neoliberal que se está llevando por delante los derechos y garantías sociales que son a su vez la base de nuestro discurso y de nuestro programa. La búsqueda de un nuevo pacto con la mayoría social de este país es el gran reto de los socialistas españoles 30 años después de aquella victoria de octubre de 1982. Como conseguirlo es lo que nos tiene desorientados. Las viejas recetas no nos sirven, y debemos inventar otras.




Desconcierto y " mute ".

Los socialdemocratas españoles nos sentimos desconcertados. No alcanzamos a entender como es posible que en medio de las políticas que nosotros identificamos como de derechas, claramente neoliberales en nuestro propio argot, que están desmantelando décadas de la construcción de un modelo social puesto en marcha por gobiernos socialistas, los ciudadanos nos den la espalda cuando deberiamos precisamente ser el referente para ellos de una alternativa basada en una mayor justicia social. Deberái ser nuestro mejor momento, deberíamos estar viviendo una identificación clara entre sus reinvidicaciones y nuestro proyecto. Se supone que el capitalismo descontrolado ha fracasado y que las tesis sociademócratas deberían ahora se respaldadas por la mayoría social, y nosotros como partido liderando una nueva etapa de cambio. Pero lo que ocurre es distinto. Las calles se llenan de gente que defiende nuestros propios logros como proyecto politico y social ( sanidad, educación, dependencia, condiciones laborales más justas, etc ) pero no sienten que seamos ahora nosotros los que mejor defendendamos nuestro propio legado. Es una paradoja que nos cuesta entender desde el PSOE.

"Los ciudadanos no nos entienden", o "No sabemos trasmitir". Esos son algunos de los mantras que nos repetimos una y otra vez en medio del desconcierto, en las agrupaciones locales, entre militantes, entre dirigentes. Un estribillo que nos tiene en cierto modo bloqueados y que nos impide una buena dosis de análisis y de búsqueda de respuestas que es en estos momentos no ya una opción, sino una cuestión de vital para el PSOE. La diferencia entre renganchar esa vocación mayoritaria de la que hablaba Felipe González o resignarnos a ser un partido cada vez con menos peso en la vida social y política de nuestro país.

Por explicarlo con un símil. Una parte de los ciudadanos, de nuestros votantes ( casi 4.000.000 desertaron en las generales de 2011 ), actúan respecto de nosotros como si hubieran quitado el volumen a su televisión, nos miran, ven nuestras caras, creen que algo les queremos decir, miran nuestros gestos, pero ellos se han cansado de oirnos y le han dado al " mute ".  En medio de esta etapa de profundos cambios ( sociales, económicos, de comunicación, del modo en que nos relacionamos ), una parte de los ciudadanos han dejado de ver en nosotros la solución a sus problemas, siente que ya nos les servimos, no damos respuesta a sus necesidades y miedos más básicos, y simplemente se han marchado.  ¿ Volverán ?, depende de nosotros.


" cortocircuito " con los ciudadanos.
Reseteando al PSOE.

El PSOE es un viejo partido político que supo convertirse en el partido más moderno, en el más fresco, el que conectó en la transición con los sueños y las necesidades de una España que deseaba por fin entrar de lleno en la modernidad democrática, política y económica, pero construyendo una sociedad sobre unas bases de igualdad y justicia social. Y esa conexión se ha mantenido con más o menos intensidad durante los útimos 30 años, pero hoy está cortocircuiteada. Por eso, el acto de conmemoracion de estos 30 años, en el que hemos revisado como modernizamos duante los gobiernos socialistas un país en una labor codo a codo con una sociedad con la que ibamos de la mano, nos debe hacer reflexionar. Hoy que una buena parte de esos logros están en el desguace de la derecha. No debía ser un ejercicio de nostalgía, ni de un partido que tiene más pasado que presente, como un viejo casino de pueblo que vive nostálgico languideciendo mientras rememora a sus socios fundadores, con fotos amarilleando en las paredes, o una época dorada que ya no volverá. No. El ejercicio del pasado día 2 de diciembre, con un Felipe González pletórico, hablando con el desparpajo y el lenguaje directo propio de un poítico cuajado en tiempos en los que no existía lo " políticamente correcto ", debe servirnos a una nueva generación de dirigentes del PSOE para entender que debemos resetear la organización y buscar una nueva alianza con la mayoría de los ciudadanos de esta país que vuelva a darle un impulso social a España como hizimos en los años 80 y 90.

Ahora toca fijar los términos de ese nuevo acuerdo social, de ese nuevo pacto con la mayoría de ciudadanos. Las urgencias por regresar a responsabilidades de Gobierno deben ser aparcadas hasta que no consigamos este objetivo. Darle un contenido, en las formas y en el fondo. Hay mucho por hacer, la tarea no es sencilla y nos llevará su tiempo. Empezemos por escuchar lo que los ciudadanos nos demandan, tomemos nota y empezemos. Este blog nace del impulso y del espíritu que respiré en ese acto de conmenoración. Intentaré crear desde la modestía de un socialista isleño un espacio aqui que contribuya a ese nuevo pacto social para los próximos 30 años.